viernes, 30 de enero de 2015

Como dice Amancio Ortega de sus pilares..todo se puede con trabajo y humildad.


Jóvenes y (sobradamente) influyentes

  • Cuatro de los veinteañeros más destacados del mundo nos cuentan cómo llegaron al éxito

  • La creación de empresas, la dirección de grandes proyectos globales o el asesoramiento a la Comisión Europea se cuentan entre sus logros.


Jóvenes influyentes VÍDEO: JORGE BARRENO. EDICIÓN: CARMEN BUJES


Viste un gorro de lana, una camisa de cuadros y trae una tremenda cara de sueño. "Anoche salimos y solo he dormido dos horas. Estoy deseando poder irme a descansar", dice Luis Iván Cuende , un joven de 19 años -aparentemente como otro de su edad- a su llegada a nuestra entrevista en el centro de Madrid.
Pero rascando un poco vemos que este asturiano, sin llegar a la veintena, ya es considerado uno de los mejores programadores jóvenes de Europa. Además de asesorar al vicepresidente de laComisión Europea y de haber publicado el año pasado su primer libro, 'Tengo 18 años y ni estudio ni trabajo: ¡monto empresas y vivo haciendo lo que me gusta!'. "Siempre intento tener ese balance de: 'Vale Luis, vete de fiesta y lo que quieras, pero también curra para hacer que la vida de otra gente pueda ser mejor'", explica.
Todo comenzó cuando, con 12 años, decidió hacer algo distinto. Cansado de aburrirse en clase, quiso aprender programación. Desde entonces las startups tecnológicas se han ido acumulando en su currículum. Ahora trabaja en un proyecto que busca acortar el proceso del registro de patentes y de la propiedad intelectual. "La idea es que puedas considerarte el autor de un archivo tan solo arrastrándolo a nuestra web, pagando poquísimo. Que con eso ya tengas la validez legal de que ese archivo lo has creado tú, en ese día y en esa hora".
Pero la historia de precocidad de Cuende no es la única que se puede escuchar estos días en la capital. Los jóvenes más influyentes del mundo se reúnen durante tres jornadas-que finalizan este viernes- en el evento 'Starting Point', con el único propósito de intercambiar experiencias. Historias diferentes con un nexo común: todos se han marcado un objetivo por el que han luchado hasta el final.
Así, precisamente, inició su aventura Katia Gómez. "Conocí a una niña en 2009 durante mi primer viaje a Honduras. Su abuela la sacó de la escuela. Necesitaba que trabajase porque no tenía padres y eran bien pobres. Entonces, me quedé pensando que no es justo que un niño no pueda seguir estudiando solo porque no tiene los recursos económicos. Por eso, regresé a Estados Unidos para pensar y trabajar".
Varios meses sin salir de la biblioteca y la venta de muchas galletas consiguieron que esta californiana, de ahora 27 años, lograra su propósito. "Fundé la ONG 'Educate 2 Envision'. Lo que hacemos es brindar la oportunidad para que los jóvenes que viven en las zonas rurales de Honduras puedan seguir estudiando hasta que quieran". Un proyecto que también le ha permitido a ella aprender perfectamente español.
"El objetivo a largo plazo es llevarlo a otros países. Pero por ahorita solo nos estamos enfocando a Honduras. Nadie quiere trabajar allí porque es un país bien difícil, lleno de violencia y de corrupción".
Desde Londres llegan dos veinteañeros. Allí residen Victoria Stoyanova y Akhil Aryan. La primera, una inglesa de 26 años, es la directora regional de Up Global. Una entidad no lucrativa que ayuda a jóvenes de todo el mundo a ser emprendedores.
A pesar de llevar dos años en el puesto, Stoyanova sigue sin habituarse del todo a las largas jornadas a las que tiene que hacer frente: "Los horarios te vuelven loco y cuesta acostumbrarse, pero a la vez es muy emocionante. Cada día es completamente diferente al anterior. Y tienes que seguir adelante".
Aryan, por el contrario, bromea sobre su actividad diaria. "Me podrán llamar adicto, pero amo mi trabajo. Lo importante es que te estimule y que, aunque a veces puedas aburrirte, la mayoría del tiempo estés entusiasmado". Una pasión que ha logrado que este estadounidense de origen indio ya haya creado tres empresas a pesar de tener solo 23 años.
Su máxima para tener éxito en los negocios: "Busca aquello que te irrite y te cabree. Algo con lo que no puedas vivir. Y cámbialo. Porque si algo te molesta, probablemente también le moleste a otro millón de personas más en el planeta", se refleja en su último proyecto: One Shop. Una compañía que permite a las personas añadir una tienda virtual en sus websites con tan sólo un click. "Lo que buscamos es que los problemas técnicos no sean un impedimento".
Y es que estos jóvenes no dudan en compartir con otros los secretos de sus triunfos. Porque, como defiende Victoria Stoyanova: "Hay mucha gente joven que quiere tener éxito y tiene grandes ambiciones. Y eso muy emocionante".

martes, 27 de enero de 2015

ESPAÑA SIGUE A LA CABEZA EN EL CONTADOR INTERNACIONAL DE LA GENEROSIDAD

Si pudiera poner en una hipotética “balanza nacional”, las cosas buenas y las cosas malas de nuestro país, algunos (influenciados por pésima la situación actual) pensaréis que triunfan las malas. Otros como yo, sin embargo pensaréis que hay neutralizadores invisibles que hacen que la cosa se modere al menos en nuestra cabeza –yo lo llamo buena actitud-, y algunos otros utópicos, simplemente que “España va bien”.  
 
Hoy voy a hablar de las cosas que calibran nuestra balanza nacional por el lado positivo.
 
Hoy apuesto por nuestra marca, por nuestras ganas y sobre todo por la buena actitud que la mayoría de los españoles mantenemos en esta situación que se evidencia tan incierta y me aventuraré a asegurar que los hombros arrimados, en vez de acobardar… estimulan.
 
En este sentido, son muchos lo que actualmente pasamos por una mala racha en el trabajo. Ciñéndome a noticias ofrecidas en diferentes medios, 90 de cada 100 personas en España se quieren cambiar de trabajo porque están hartos, y 25 de cada 100 directamente NO TIENEN ni trabajo.
 
Ése 90 de 100 (que ya nos podríamos quejar menos, pues por lo menos tenemos un trabajo mejor o peor), cobramos tarde o no cobramos hasta el mes siguiente, nos exigen mucho más a cambio de mucho menos, nos enfrentamos a malas formas y maneras muchas veces, hay cero ganas, cero incentivos, la buena predisposición se evade, las ganas se van por el lavabo y los peores enemigos de la motivación se toman el primer café de la mañana a nuestro lado para recordarnos lo desgraciados que somos…
 
¿Y dentro de toda esta desgracia desgarradora quién aparece para compartir nuestro café amargo de primera hora? Nuestros amigos, nuestra familia, nuestra pareja, ese amigo de inglés, francés o alemán que sólo ves 5 horas a la semana, esa peluquera o cocinera cuyo cuñado trabaja en un despacho muy importante, el portero de tu casa, tu mejor amiga y su padre, TODOS de pronto son tus aliados, son NUESTROS ALIADOS. Todos ellos así de pronto, de la nada, son más hombros y por ende más estímulos, más esperanza para que nuestro cambio llegue.
 
Es alucinante ver como gente de la que jamás esperamos nada se vuelca con nosotros y “nuestra desgracia”. Lo pongo entre comillas porque le quiero quitar peso. Muchos se irían felices a capar monos a la china antes de seguir trabajando en su actual trabajo, -¡Sí!-, son unos afortunados por estar vivos y tener un trabajo –¡También!-. Es fundamental mantener esta actitud hasta el día en que llegue el cambio,  ¡porque llegará!
 
Dicho esto, vuelvo al tema de la gente que nos rodea y su generosidad. Es una auténtica maravilla ver cómo la generosidad fluctúa no sólo de boca en boca sino que también está en la cola del paro dejándose escuchar, en nuestros amigos, en la boca de nuestros familiares y parejas, en la frutería o la portería ¡incluso en la peluquería!
 
El proceder común de estos hombros altruístas al “tirar” de un contacto suele ser mediante la solicitud de tu CV en primer lugar, tus datos e e-mail. Posteriormente proceden al envío de tu CV al mail del "amigo/sobrino/tío/vecino" para ver qué se puede hacer, y no sólo eso, sino que para que la prueba de tal altruismo quede irrefutablemente constatada, suelen poner al interesado en copia, ¿No os parece la pera?
 
Estoy segura de que a muchos de vosotros os ha pasado esto, y es que nada como decir “me quiero cambiar de trabajo” para que se abran millones de corazones generosos a nuestros pies. Esta generosidad no es de sangre ni de órganos ni sale en la tele bajo el telón de una inocentada, y sólo funciona con la gente que tiene buena actitud, que responde exactamente igual con el único verbo posible de causar un efecto así, “ser generoso”.
 
Así, lo menos recomendable en estas situaciones de “cambio” es dejar las cosas al azar.
 
Cuando digo azar, me refiero a que para conseguir un nuevo trabajo la primera parte, el trabajo de campo, consiste en formarse, estudiar, mejorar, crecer y ESTAR EN EL MOMENTO Y LUGAR ADECUADO para que ese cambio tenga lugar.
 
Como siempre digo: “La suerte no existe. Pasa cada día un ratito por delante de nosotros esperando que estemos listos para abrazarla”.
 
A ver qué opináis vosotros.
 
¿Os ha ocurrido algo así? ¿Compartís conmigo la generosidad española en el ámbito laboral? ¿Os estáis preparando para abrazar la suerte que está llamando a nuestras puertas?
 
 
 

Falta que hagan agachar la cabeza a "los de arriba"...

http://www.elmundo.es/economia/2015/01/27/54c78155268e3efe198b4575.html?a=3494e50864ea0571a527c2aba76b6d2e&t=1422369641

El Supremo confirma una condena de cárcel por usar la Visa de la empresa para gastos particulares


"El más elemental sentido común impone al titular de una tarjeta de empresa excluir su utilización para gastos personales que no puedan revestir la naturaleza de gastos de representación y que sean ajenos al ámbito de la empresa", afirma la Sala Penal del Supremo en una sentencia en la que confirma la condena de cárcel impuesta al administrador de una mercantil que cargó a la Visa de la sociedad el coste de instalación del aire acondicionado en su casa y gastos de comidas o viajes privados.
El Supremo ha considerado que en ese caso hubo apropiación indebida aunque la empresa no impuso limitaciones expresas para la utilización de la tarjeta.
La Audiencia de Málaga impuso cuatro años y medio de cárcel al administrador solidario de tres empresas dedicadas a la compraventa de coches por las falsedades documentales realizadas para cometer una apropiación indebida del patrimonio societario, delito en el que se incluye el uso de la tarjeta visa de la sociedad para gastos privados. A la misma pena fue condenada su esposa, empleada como administrativa. El importe de los gastos particulares realizados por ambos con cargo a la visa de la empresa entregada al primero fue de 450.000 euros.
El Supremo considera acertada la calificación jurídica de los hechos como apropiación indebida, y no como administración desleal, porque "la distracción hacia el patrimonio privado de los fondos confiados al administrador para gastos de representación u otros relacionados con la empresa se realizó con vocación de apropiación permanente, como se deduce de la naturaleza del gasto y de la inexistencia de gestión alguna para liquidar o devolver los fondos destinados a usos manifiestamente ajenos a los que corresponden en la práctica mercantil a una tarjeta de empresa", explica una sentencia conocida hoy y de la que es ponente el magistrado Cándido Conde-Pumpido.
En el ámbito penal, añade, apropiarse indebidamente de un bien "no equivale necesariamente a convertirse ilícitamente en su dueño, sino a actuar ilícitamente sobre el bien, disponiendo del mismo como si fuese su dueño, prescindiendo con ello de las limitaciones establecidas en garantía de los legítimos intereses de quienes lo entregaron".
No obstante, ello no significa que cualquier ilicitud civil cometida por el administrador sea merecedora de sanción penal a través del delito de apropiación indebida, "pues la distracción requiere una vocación de permanencia".