Por mucho que nos empeñemos en "americanizarnos" más y
más, no podemos olvidar que descendemos de una cultura de siglos de antigüedad
donde antes que el tú va el nosotros, donde antes que el premio al “trabajador
del año” se entrega el premio al equipo o departamento del año, o como mucho,
si es para una sola persona se dedica al que ha sabido hacer algo muy grande
con muy poco (y por ende en beneficio de los demás).
Reconocimiento es autoestima, es ganas y es actitud pero a veces entramos
en una gran multinacional y dejamos todos estos valores de lado, dejándonos
llevar por el logotipo tan ansiado convirtiéndonos en Abogados llenos de arrogancia,
tiranía y ego acérrimo…
Por suerte en España todavía se ofrece a los clientes un café, un
vaso de agua y toda la atención en horario non-stop (yo al menos lo hago). Entiendo
que porque detrás de un cliente hay un alma, una cara con nombre propio, una
persona con criterio que espera que le ofrezcan (al menos) lo que él ofrecería.
Estoy completamente de acuerdo con este artículo que no hace más
que enfatizar la tan pretendida humildad que debería desplegarse en cualquier
profesional que se precie del ámbito que sea.
La humildad hace grandes a los grandes y pequeños a los que no están
todavía preparados para sobresalir entre los demás.
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